¿Cómo se observa en esta edad?
Los bebés son unos aprendices activos. Incluso durante la gestación el feto va desarrollando precursores que serán necesarios para el desarrollo de la lectura. Desde la semana 20 de gestación el feto escucha, aunque procesa información auditiva desde la semana 24, tenga o no una condición del neurodesarrollo. Ya desde el sexto mes de gestación, el feto empieza a ver cambios de luz y se inicia el proceso para la percepción visual. Al nacer el bebé está equipado con una maquinaria muy completa y ya tiene algunas competencias que van a ser muy importantes para el proceso lector.
En los primeros meses de vida, gracias a la especialización progresiva de ciertas zonas cerebrales, el bebé podrá avanzar en los logros de percepción visual (reconocerá formas, orientaciones, profundidad, texturas, colores) y de percepción auditiva. La percepción auditiva es central para el desarrollo lector, el bebé rápidamente tendrá logros como reconocer los sonidos de los idiomas que escucha frecuentemente, reconocer el tono, timbre y ritmo de la comunicación oral, habilidades que son los precursores más básicos del proceso lector. Además de los logros en percepción, los bebés tienen logros en el desarrollo del lenguaje, lo que influirá más adelante en el proceso lector. En los primeros meses de vida descubren que las palabras tienen significado, es decir, cada cosa del mundo tiene un nombre y gracias a nombrar a las personas y los objetos, es posible acceder a ellos. Esto, que es casi como magia para los bebés, será una base muy sustantiva para el proceso lector.
El desarrollo de estos mecanismos básicos ha sido estudiado en bebés con síndrome de Down y síndrome de Williams de manera más o menos extensa. Los estudios han mostrado diferencias en la manera como se integra el procesamiento visual en estos bebés, esto quiere decir que no perciben el mundo visual tal y como lo perciben bebés con desarrollo típico y esto tiene consecuencias también sobre la orientación de la atención visual. Ha sido menos investigado y está ampliamente discutido qué pasa con el procesamiento auditivo en estos bebés. Está claro que la evolución de precursores sucede de la misma manera, aunque a otro ritmo.
¿Cómo se puede favorecer o estimular?
- Ofrecerle condiciones ambientales que sean ricas en estímulos donde haya novedades frecuentes. No necesitas juguetes costosos o especializados, el mundo está lleno de sorpresas para los bebés. Dale acceso a objetos (cuidando su seguridad) permítele explorarlos, indícale su nombre y muéstrale cómo se usan.
- Ve enseñando los nombres de los colores poco a poco. Más que hacerlo de manera explícita (pidiéndole que repita los colores), vale la pena hacerlo implícitamente, usándolos en los juegos y actividades cotidianas.
- Dedica al menos una hora al día, distribuida en tres momentos de 20 minutos, de manera exclusiva a jugar con tu bebé. Solo juega, no tengas intención de enseñarle cosas. Date la oportunidad de mirarlo, entretenerse juntos, seguir sus intereses y conversar fluidamente con ella o él. Sin interferencia de pantallas.
- Utiliza las actividades de rutina como mudar el pañal o comer, para hablarle, ir mostrándole el mundo y cómo es que éste funciona.
- Incorpora palabras y también sonidos onomatopéyicos en las conversaciones. Escuchen música juntos y ve observando esas canciones que más le gustan. Prepárate para repetirlas sin cansancio.
- Desde el nacimiento cuenta con libros en casa. Los libros deben ser parte del ajuar de todo bebé. Hay libros maravillosos hechos en tela, con retazos, sin letras y con imágenes y texturas, que funcionan muy bien durante esta fase de preparación.
- Dedica tiempo para la lectura compartida desde que tu bebé llegue a casa. Léele libros todos los días.
- Acompáñalo para que reconozca su nombre y el nombre de sus seres queridos. Esto se hace repitiendo esta información en situaciones funcionales, por ejemplo, llega la abuela a casa, puedes abrir la puerta y decir: “Mira, llegó <<nombre o sobrenombre de la persona>>.
- Es importante que los niños siempre estén acompañados de un adulto cuando estén expuestos a pantallas y limita su uso. Aprovecha el video o programa para cantarle, hablarle sobre lo que está pasando e interactuar activamente con ella o él.
¿Cómo se observa en esta edad?
Es importante que sepas que no se espera que una niña o niño de edad pre-escolar sepa leer, aunque hay algunos lectores tempranos que lo logran en este periodo de la vida. Los preescolares suelen ser muy curiosos, van mostrando sus intereses y muchas veces esos intereses son específicos y profundos. La lectura ya emergerá en este periodo a través de acciones que conocemos como precursores de la lectura. Estos precursores incluyen el reconocimiento y uso de tono, timbre y ritmo. Si hay exposición al material lecto-escrito, algunas niñas y niños ya aprenderán las vocales, podrán reconocer la correspondencia de algunos sonidos con la forma de las letras (lo que técnicamente se llama correspondencia grafema-fonema) y podrán reconocer algunas palabras comunes completas usando la ruta visual.
En el caso de niñas y niños con condiciones genéticas que impactan el desarrollo cognitivo, la investigación muestra que el proceso lector en esta edad tiene los mismos requerimientos que los que se presentan en niñas y niños con desarrollo típico. Esto quiere decir que el impulso a la conciencia fonológica en esta edad es un requisito fundamental para el desarrollo lector en todas las niñas y niños, independiente de su condición de desarrollo. A esto se debe sumar la férrea creencia de que todas las niñas y niños tienen el derecho y la posibilidad de aprender a leer.no de los predictores más importantes del desarrollo de la competencia lectora son las creencias de los adultos que instruyen y acompañan el proceso respecto a la capacidad que tendrá la niña o el niño para aprender.
¿Cómo se puede favorecer o estimular?
- Anímalo a visitar los libros, a jugar con ellos, aunque aún no pueda decodificar el mensaje escrito.
- Comparte tiempos de lectura, visita bibliotecas y llévalo a actividades culturales como títeres y teatro.
- Juega a llevar el ritmo, a bailar, a reconocer la voz de personajes y a crear sonidos.
- Acompaña a tu hija o hijo tanto tiempo como te sea posible cuando haya uso de pantallas, comenta la historia, los personajes, lo que te llamó la atención.
- Si no hay lenguaje oral, privilegia el desarrollo de una comunicación incorporando lengua de señas o formas de comunicación aumentativa y alternativa.
- Apoya la comunicación escrita con pictogramas. Hay varias bibliotecas digitales disponibles que contienen pictogramas validados.
- Cuando llegue el momento, lleva a tu hija o hijo al preescolar. No esperes más allá del kinder para su incorporación al sistema educativo.
¿Cómo se observa en esta edad?
Un escolar debería ser un lector. Se espera que esta habilidad emerja, a más tardar, hacia el final del primero básico para niñas y niños con desarrollo típico. Es recomendable esperar hasta no más allá del tercer básico como un tiempo prudencial para su aparición cuando hay una discapacidad intelectual o alguna otra condición del desarrollo. Si para ese momento no ha emergido la lectura, es recomendable buscar ayuda profesional especializada.
Un lector se caracteriza por comprender los símbolos escritos, descifrando el mensaje que está ahí presente. El ritmo marca la cualidad del proceso lector, un buen lector lleva el ritmo de la lectura integrando los signos de puntuación. Estas competencias son avanzadas y tomarán más tiempo en niñas y niños con discapacidad intelectual y otras condiciones del desarrollo, pero sí que es posible llegar a un buen nivel lector durante la edad escolar.
¿Cómo se puede favorecer o estimular?
- Ten confianza en que tu hija o hijo será un buen lector. Las creencias de los adultos que instruyen y acompañan a los niños en el proceso de aprendizaje lector son cruciales para el proceso.
- Ofrécele acceso a libros, buscando que poco a poco vaya avanzando en la complejidad del texto. Ofrece únicamente libros que sean de su gusto y si solo quiere leer sobre un tema, está perfecto.
- Ubica en casa una biblioteca permanente con libros variados a su alcance o visiten juntos bibliotecas con frecuencia.
- Asegúrate de que tu hija o hijo te vea leyendo y que sepa que es una actividad que te es gratificante y divertida.
- Premia los logros, siempre que consiga avanzar en el proceso, ofrece una recompensa, relacionada con la lectura.
- Disfruta de los espacios de arte y cultura que ofrece la ciudad. Esta es además una edad excepcional para incorporar visitas al cine de manera regular.
- Evita la instrucción explícita que termina en llanto. Leer debe ser siempre una actividad que niñas y niños perciban como divertida, necesaria y funcional.
¿Cómo se observa en esta edad?
Durante la adolescencia se consolida el proceso lector, es el momento de la vida en que los jóvenes eligen sus temas de interés, tienen autores que prefieren sobre otros y dirigen su conducta en función de sus intereses. La adolescencia es un período de búsqueda y definición de la identidad y por ello es un momento de exploración del género, la sexualidad, las amistades, los intereses vocacionales, entre muchas otras cosas. Los jóvenes con discapacidad intelectual y otras condiciones del desarrollo viven su adolescencia con las mismas búsquedas que experimentan los jóvenes que tienen un desarrollo típico. Un joven con discapacidad intelectual y otras condiciones del desarrollo puede tener preguntas y exploraciones activas sobre su identidad de género, están interesados en la sexualidad, la amistad y el amor, van buscando y definiendo sus intereses. La lectura, como todas las otras actividades de la vida, se vuelca al servicio de esta búsqueda.
Muchos padres, familiares y profesores de jóvenes con discapacidad intelectual y otras condiciones del desarrollo afirman que “en realidad siguen siendo niños”, una posición que limita el desarrollo y se convierte en un obstáculo para estas exploraciones. El objetivo es que los jóvenes con discapacidad intelectual y otras condiciones del desarrollo lean libros, cuál libro es una cuestión irrelevante.
¿Cómo se puede favorecer o estimular?
- El uso de tecnología para la estimulación lectora de adolescentes es un gran aliado. Puedes impulsar el uso de tecnología para usos más allá de ver videos, por ejemplo, para jugar con juegos que presentan instrucciones escritas y de cuya lectura depende el éxito.
- Acompaña a tu hijo o hija en la lectura de libros sobre sus temas de interés, sin juzgarlo.
- Impulsa, por ejemplo, la creación de un club de lectura donde pueda compartir socialmente con otros jóvenes al tiempo en que disfrutan de actividades literarias.
¿Cómo se observa en esta edad?
La lectura en los adultos es una actividad que cumple múltiples funciones: comunicación, diversión y funcionalidad. Está a la base de las conductas adaptativas, pues leer es algo que se necesita en actividades tan cotidianas como la compra, el pago de facturas, las relaciones bancarias, el uso del transporte público, el uso de chat y correo electrónico, entre muchas otras. Si una persona llega a su vida adulta sin saber leer, tendrá entonces numerosas dificultades para responder de manera adaptativa al medio en que se desenvuelve. Si consideramos esta estrecha dependencia que hay entre la autonomía y la lectura, entenderemos por qué es tan importante acompañar este proceso desde temprana edad. Un adulto que sabe leer, más allá del alfabetismo funcional, tiene muchas más probabilidades de avanzar en su adaptación.
¿Cómo se puede favorecer o estimular?
- El elemento que se recomienda para favorecer el proceso lector, plenamente comprensivo, de adultos con discapacidad intelectual y otras condiciones del desarrollo es el uso de material en Lectura Fácil.